8/15/2024

LEY DE CONTRATACIONES EN EL PERÚ - LEY 32069: ¿RIESGOS DE CORRUPCIÓN Y EXCLUSIÓN PARA LAS PYMES?

Por Lic.Adm. Angel Vásquez

En el contexto actual de las contrataciones públicas en Perú (Ley 32069), la reciente legislación ha suscitado un intenso debate sobre su efectividad y su impacto en la participación de pequeñas y medianas empresas (PYMES). Si bien ha habido esfuerzos por mejorar el sistema, ciertos artículos de la ley han sido objeto de críticas, ya que limitan el derecho de defensa de los postores y pueden fomentar la corrupción, a continuación detallamos los aspectos más controversiales de la ley y sus consecuencias para la participación empresarial.

 

1.    Artículo 74:

El conflicto de Interés y Limitación del Derecho de Defensa es uno de los puntos más controversiales del Artículo 74, que obliga a los postores descalificados a apelar ante la misma entidad que los descalificó. Esta disposición crea un evidente conflicto de interés y, por ende, desincentiva la participación, ya que los postores pueden temer represalias por parte de la entidad. En un entorno donde la transparencia y la imparcialidad son cruciales, esta falta de objetividad puede resultar en una disminución de la competencia y en la exclusión de empresas que no pertenecen a redes corruptas.

 

2.      Artículo 86:

Otro aspecto problemático es el Artículo 86°, que introduce un requisito de contracautela para aquellos que deseen solicitar medidas cautelares contra entidades del Estado. Esta exigencia representa un obstáculo significativo, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, que a menudo carecen de los recursos necesarios para cumplir con tales requisitos. En consecuencia, la necesidad de presentar una contracautela puede ser vista como una barrera que impide a los postores defender sus derechos, llevando a una mayor concentración de poder en manos de unos pocos.

 

3.      Implicaciones Combinadas de los Artículos 74° y 86°

Ambos artículos, en conjunto, generan un ambiente propicio para el chantaje y la corrupción. La percepción de que el sistema favorece a ciertos actores puede desalentar la participación de empresas, afectando la calidad y el costo de los bienes y servicios contratados por el Estado. La falta de un sistema justo de apelación y defensa puede incrementar la corrupción, donde los contratistas sientan la presión de pagar sobornos o ceder a demandas irregulares para evitar represalias.

 

4.      Las Consecuencias en el Entorno Empresarial

·    Los cuestionamientos sobre la ley reflejan preocupaciones más amplias sobre su efectividad en la promoción de un entorno competitivo y transparente. A continuación, se señalan algunas de las preocupaciones más relevantes:

 

·    Reducción de la Participación de PYMES: Requisitos como fianzas elevadas y contracautelas pueden disuadir a las pequeñas y medianas empresas de participar en licitaciones, limitando la competencia y la diversidad de proveedores.

 

·    Blindaje de la Corrupción: Los artículos cuestionados podrían facilitar la corrupción al limitar la defensa de los postores y permitir que entidades públicas actúen sin la debida supervisión.

 

·    Chantajes y Coimas: La falta de mecanismos claros para la apelación puede dar lugar a un aumento en el chantaje y las prácticas corruptas, donde los contratistas se ven obligados a pagar a funcionarios para evitar descalificaciones.

 

·    Desincentivo a Inversores: La percepción de un sistema de contratación corrupto o poco transparente puede desalentar la inversión en el país, impactando el crecimiento económico y la creación de empleos.

 

·    Dificultades para la Resolución de Conflictos: La exigencia de contracautelas y la complejidad del proceso de apelación pueden causar demoras en la resolución de conflictos, afectando la ejecución de proyectos y la provisión de servicios públicos.

 

5.      La Necesidad de Reformas Legislativas

Es imperativo que se realicen ajustes en la legislación para garantizar un entorno más justo y competitivo. La eliminación o modificación de los artículos 74 y 86 podría ser un primer paso hacia la creación de un sistema de contrataciones públicas que no solo fomente la participación de pequeñas y medianas empresas, sino que también promueva la transparencia y la integridad en el uso de los recursos públicos.

 

Conclusión

En conclusión, la ley de contrataciones públicas debe ser una herramienta que empodere a todos los postores, garantizando un proceso justo y equitativo. Solo así se podrá construir un sistema que combata la corrupción y, al mismo tiempo, impulse el desarrollo económico y social del país. La inclusión de más voces en el proceso de contratación será fundamental para fortalecer la democracia y restaurar la confianza en las instituciones. Un enfoque reformista en la legislación es esencial para asegurar que el sistema de contratación pública sea realmente accesible y eficiente para todos, especialmente para las PYMES que son clave en la economía del país.


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